La almazara Campos de Jaén, AOVE con Sabiduría
Campos de Jaén es una almazara que este entre tradición milenaria y el nuevo relato del AOVE con cultura. Jaén, la provincia que hace honor a su nombre en cada gota de aceite que produce, se ha convertido en un laboratorio vivo donde tradición y modernidad se mezclan en la botella. En este paisaje olivarero, la almazara Campos de Jaén, ubicada en Peal de Becerro (Jaén) —corazón de la Sierra de Cazorla— sigue reivindicando una narrativa propia que va más allá del mero producto gastronómico: es historia, territorio y cultura contenida en el oro líquido.
Un origen con peso histórico: AOVE con Cultura
Lo que diferencia a Campos de Jaén de muchas almazaras de la provincia es su apuesta por el relato. La marca Verde Íbero, sello con el que se comercializa gran parte de su producción —incluyendo las referencias objeto de este artículo— recoge no sólo una tradición agrícola centenaria, sino también una mirada hacia el pasado poblado de vestigios íberos en su entorno —testimonios arqueológicos que hablan de un vínculo ancestral entre esta tierra y el aceite—. Esa conexión es parte del discurso que la almazara define como “AOVE con Cultura”, una propuesta para hacer dialogar producto y contexto histórico en cada botella.
Esta narrativa cultural se complementa con iniciativas de oleoturismo, que invitan a visitar la microalmazara para experimentar de forma directa desde la recolección hasta la cata, una manera tangible de acercar al visitante a los procesos y valores que sostienen la marca.
Gama de aceites: de lo icónico a lo ecológico
En la producción de Campos de Jaén —bajo la marca Verde Íbero— conviven aceites que reflejan distintas filosofías de cultivo y perfiles sensoriales.
VERDE IBERO ROYAL
Este AOVE tempranero destaca por su origen en la variedad local Royal, una aceituna poco extendida y tradicional de la Sierra de Cazorla que ha venido recuperándose por su calidad distintiva. Este monovarietal se caracteriza por su suavidad y elegancia, con un frutado que invita a aromas dulces y notas frescas que pueden recordar a almendra verde, manzana o plátano. Perfecto para quienes buscan un aceite mediterráneo con carácter delicado.
El Royal es además un símbolo de recuperación varietal: fue una aceituna minoritaria que prácticamente desapareció frente a la dominancia de otras variedades como la Picual, y ahora resurge como referente de calidad y singularidad organoléptica.
PICUAL ECOLÓGICO
La Picual es la variedad insignia de Jaén y también la que impulsa el AOVE ecológico de la almazara. Elaborado con aceitunas de cultivo orgánico, este aceite busca ser fiel al espíritu del olivar sin aditivos ni químicos, reflejando un frutado verde intenso con equilibrio entre amargor y un picor vivo que los catadores valoran como auténtico y expresivo.
Aquí, la apuesta ecológica no se limita al sello, sino que se integra en cada fase productiva: desde la recogida en su punto óptimo hasta la extracción en frío, permitiendo una expresión sensorial que muchos consumidores demandan por su pureza y sentido de lugar.
El AOVE con Cultura: identidad y memoria en la mesa
Lejos de ser simples etiquetas sensoriales, los aceites de Campos de Jaén responden a un concepto más amplio: hacer del AOVE mucho más que un ingrediente culinario. El enfoque de “AOVE con Cultura” busca involucrar al consumidor en una experiencia donde el producto lleva consigo un contexto histórico y un legado territorial. Este relato es tan estratégico como simbólico en un mercado saturado de propuestas que a menudo se limitan a calificativos técnico-sensoriales.
Con su microalmazara y la apuesta por actividades presenciales como catas y visitas guiadas, la marca trasciende la botella para contar —literalmente— una historia que va de la tierra al plato, pasando por siglos de civilización olivarera.
Entre tradición y exigencia contemporánea
El desafío para Campos de Jaén y su línea Verde Íbero es equilibrar esa visión cultural con la exigencia competitiva del mercado global del AOVE. El consumidor de hoy no solo busca calidad organoléptica, también quiere significado, identidad y autenticidad. Si el aceite puede hablar de su tierra —de su historia, su gente y su paisaje—, ese valor añadido puede ser la clave para posicionarse más allá de Jaén y de España.
En una provincia donde la producción de AOVE es gigantesca, y la variedad Picual es un estándar mundial, destacar con perfiles diversos —como el delicado Royal o un firme Picual ecológico— y un relato cultural propio es mucho más que una declaración de intenciones: es una apuesta estratégica por capturar paladares con historia.








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