Dominio Lubiano, cuando la Ribera del Duero busca la elegancia antes que el músculo
En una denominación tan reconocida como Ribera del Duero, donde la potencia, la concentración y la madera han sido durante décadas argumentos recurrentes, encontrar proyectos que apuesten decididamente por la elegancia resulta especialmente interesante. Es el caso de Dominio Lubiano , una pequeña bodega familiar asentada en Pesquera de Duero, en plena Milla de Oro de la denominación. Detrás del proyecto están Mónica Peñas, ingeniera agrónoma y enóloga, y Emilio Lubiano, vinculados desde hace años al mundo de la viticultura y la distribución . Su filosofía parte de una premisa aparentemente sencilla, pero nada fácil de conseguir: elaborar vinos con identidad propia, buscando en la copa fruta, equilibrio y una textura aterciopelada. La bodega trabaja con uvas procedentes de sus propios viñedos, asentados fundamentalmente sobre terrenos calizos de Pesquera de Duero. Y ahí está, precisamente, una de las virtudes del proyecto: no pretende disfrazar la Tempranillo con madera, sino utilizar...